Los carbohidratos son imprescindibles en nuestra alimentación, pues son el combustible que da energía al cuerpo para que realice sus funciones vitales y pueda mantenerse en movimiento, además nos ayudan a sentirnos satisfechos.

¿Todos los carbohidratos son iguales?

Es importante señalar que existen diferentes tipos de carbohidratos, estos son:

Carbohidratos complejos- son de grandes estructuras químicas, conocidas comúnmente como almidones y fibras. Los almidones después de un proceso de digestión se transforman en pequeñas moléculas de glucosa para poder ingresar al torrente sanguíneo y funcionar como fuente de energía celular a largo plazo; los encuentras en el pan, avena, arroz, pastas, leguminosas, papa, etc. Las fibras son también grandes moléculas, pero estas en ocasiones no pueden ser digeridas, dan sensación de saciedad y transitan a lo largo de todo el sistema digestivo hasta ser evacuadas; se encuentran en mayor cantidad en panes de grano entero, verduras, frutas, leguminosas, etc.  

Carbohidratos simples- conocidos como azúcares, son moléculas pequeñas, su proceso de digestión y absorción es muy rápido por lo que proporciona energía inmediata y de corta duración; se encuentran en frutas, azúcar, miel, mermeladas,  etc.

Los ideal es consumir una mayor cantidad de carbohidratos complejos y solo un tercio del total de los carbohidratos diarios deben ser de tipo simple.

¿Por qué los carbohidratos tienen una mala reputación?

Es un error demeritar el valor nutritivo de los carbohidratos, todo se ha debido a un enfoque incorrecto al hacer hincapié en el cuidado de no rebasar la recomendación diaria estipulada para cada persona, pues obviamente, como con cualquier tipo de alimento, si los consumes en una cantidad mayora a la que requieres el exceso será almacenado como grasa en el cuerpo, pero si comes la cantidad correcta de cada tipo de carbohidratos estos cumplirán con su función.

¿Por qué no debo eliminar los carbohidratos de mi alimentación?

Si ingieres una cantidad insuficiente de carbohidratos tu cuerpo utilizará otras vías, no apropiadas, para obtener de las reservas de grasa y de los músculos (proteínas) la energía que le hace falta.

¡Cuidado! Las proteínas son esenciales para el crecimiento y reparación de todas las células y los tejidos corporales, por lo que utilizar a las proteínas como fuente de energía pone en riesgo esta funciones y eventualmente lleva a una pérdida de masa muscular.

Por otra parte el consumo de carbohidratos mantiene los niveles de azúcar en sangre, lo que te ayuda a concentrarte y llevar a cabo tus labores diarias.

¿Por qué los alimentos ricos en carbohidratos resultan tan atractivos?

Por que son muy versátiles. Es una realidad que los alimentos ricos en carbohidratos te permiten crear platillos deliciosos; pensemos en el arroz como la paella, las pastas como los fideos o los ravioles, los panes dulces o salados… todos hacen caer en la tentación de comer un poco más. Un hecho más que sostiene que la cantidad es lo que te lleva a la inconveniente ganancia de peso, la clave esta en comer solo lo que tu requieres al día. 

¿Cuánto debo comer?

Los carbohidratos deben proporcionarte el 60% de la energía diaria, por ejemplo una persona que debe consumir 2000 Calorías al día, requiere de 300g de carbohidratos totales al día, de los cuales no debe exceder de 100g de carbohidratos simples e incluir de 25 a 30g de fibra.

¡Olvídate del temor a los carbohidratos e inclúyelos en la cantidad correcta en tu alimentación diaria!

Ahora ya sabes por que debes incluir carbohidratos en cada una de tus comidas y cuales debes consumirlos con moderación.

 

Regresar al listado